top of page

Qué esperar de la escuela… y qué no

  • Foto del escritor: Maren Kids
    Maren Kids
  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

Construir una relación sana entre familia y escuela


Cuando un niño entra a la escuela, no llega solo.Llega con su historia, su familia, sus emociones… y también con las expectativas de los adultos que lo acompañan.

Muchas de las dudas, molestias o decepciones que surgen entre familia y escuela no nacen de un mal trabajo, sino de expectativas poco claras desde el inicio.

Hablar de esto no divide: ordena y fortalece la relación.


Qué sí podemos esperar de la escuela

La escuela es un espacio educativo, formativo y emocional. Desde ahí, sí podemos esperar que:

  • Brinde un ambiente seguro y respetuoso

  • Acompañe el desarrollo académico y emocional del niño

  • Observe, guíe y comunique avances y áreas de oportunidad

  • Establezca normas claras y consistentes

  • Mantenga una comunicación profesional con las familias

La escuela acompaña procesos, no impone resultados inmediatos.


Qué no le corresponde a la escuela

Así como es importante saber qué sí esperar, también es necesario tener claridad en lo que no es función de la escuela, aunque a veces lo parezca:

  • Reemplazar a la familia

  • Resolver dinámicas que se originan en casa

  • Adaptarse a cada expectativa individual sin considerar al grupo

  • Educar sin límites por miedo a incomodar

  • Dar diagnósticos sin procesos formales

Cuando la escuela intenta asumir todo, pierde claridad en su rol y el niño recibe mensajes contradictorios.


El rol de la familia en la educación

La educación es un trabajo en equipo.La familia aporta algo que ninguna escuela puede sustituir:

  • Seguridad emocional

  • Coherencia entre lo que se dice y lo que se hace

  • Límites y valores cotidianos

  • Confianza en los adultos que acompañan al niño

Cuando la familia y la escuela se reconocen como aliados, el niño se siente sostenido, no dividido.


Expectativas claras = niños más tranquilos

Los niños perciben cuando los adultos están en tensión.Cuando sienten que familia y escuela están en bandos distintos, aparece la inseguridad.

En cambio, cuando ambos espacios se comunican, se escuchan y se respetan, los niños:

  • Se adaptan mejor

  • Confían más

  • Aprenden con mayor tranquilidad

La claridad en los adultos se traduce en bienestar infantil.


Construir una relación sana desde el inicio

Una relación sana entre familia y escuela se construye con:

  • Comunicación respetuosa

  • Escucha activa

  • Expectativas realistas

  • Confianza mutua


No se trata de estar de acuerdo en todo, sino de dialogar con el mismo objetivo: el bienestar del niño.

Para reflexionar 💭


👉 ¿Qué esperabas tú de la escuela cuando tu hijo inició esta etapa?

Hablar de expectativas también es una forma de cuidar la relación.Si este tema te hizo sentido, compártelo con otras familias.

 
 
 

Comentarios


bottom of page